Me encantan mis zapatitos 🐧.
(Source: psychometrical, via weallseekthetruth)
Recuerda tu canción favorita… Recuerda ese momento en que se volvió tu favorita… Recuerda todas las imágenes de aquel momento como si fuera una película… La iluminación, los colores de la escena, el ambiente circundante, la sensaciones que recorren tu piel, la alegría en tu rostro… ¿Acaso no suspiras? Espero que tengas una sonrisa en tu cara…
El músico quiere ser el autor de ese soundtrack que está de fondo en los momentos más importantes de tu vida…
El músico “indie” trabaja, tanto en su música como en cualquier otra actividad que lo mantenga, lleva una disciplina, tiene una rutina, un proceso creativo: Ensayar todos los días laborales y fines de semana, alimentarse, probar sonidos, componer, volver a probar sonidos y letras, volver a componer, hacer más composiciones y ensayar, escuchar, ensayar… Después viene la creación del álbum, ya que tiene un buen número de posibles “hits” viene el trabajo con otros músicos, entrar a un estudio, ya sea propio o pagarle a un productor y estudio profesionales. Grabar, re componer, volver a escuchar, pensar en la siguiente canción, y esto se lleva de unas semanas a un año, sigue la masterización y edición, donde la ciencia del audio hace su trabajo para dejar un material casi perfecto, y con esto viene otra fuerte inversión… Ya que se siente satisfecho con el disco, intervienen otros profesionales y mentes creativas, diseñadores para la caja del disco, artistas para las portadas, fotógrafos, imprentas, publicistas y siguen las inversiones, asesores de imagen, creación del concepto visual, creación del espectáculo, después buscar la promoción en radio, internet, televisión, ahora con iTunes, Facebook, Youtube, Soundcloud y Twitter, el trabajo aumenta pues tienes que estar presente en cada medio que te acerque a nuevos públicos. Tienes que pagar por entrar a iTunes a tus promotores on line, buscar que tu música le guste a empresas de campañas publicitarias, buscar entrar a festivales masivos, a bares, a espacios culturales, abrirle a otros músicos, en fin tocar donde sea que la gente te conozca más y más y más…
Todo esto soportado por el músico y algunos inversionistas que le tienen fe… ¿Y luego? Hoy en día cualquiera con una computadora puede grabar y hacer su música, hoy en día cualquiera puede entrar a iTunes, Facebook, Youtube, cualquiera de la noche a la mañana se vuelve el siguiente éxito de un par de años, soportado por las grandes empresas con sus políticas super restrictivas además la industria musical ya no es como en los 80′s o 90′s hay tanta música y la competencia por así decirlo es tanta, que las personas no conocen ni a los artistas que viven en su propia ciudad.
¿Entonces? ¿Crees tu que invertir tanto esfuerzo, tiempo y dinero en un álbum o unas canciones es cuestión de ego? ¿Crees que lo hacen por la fama? o ¿Por amor al arte? como muchos dicen… ¿Por qué comprar música independiente?
Pues por cuestiones económicas, cuando compras una canción “indie” activas una cadena económica, en la cual van involucrados publicistas, artistas gráficos, productores, diseñadores de moda, comerciantes, vendedores, gobiernos y hasta ciudades. Pues sí, cuando compras material independiente este activa la promoción de los artistas, los cuales van aumentando su base de fans, y entre más músicos independientes más festivales y conciertos, lo que atrae a inversionistas y patrocinadores, lo cual genera atracción de publico y de comerciantes formales e informales que tienen un mercado eventual para vender sus productos, cuando la gente los escucha aumenta la base de fans y con ello la promoción por redes sociales les permite acercarse a mercados extranjeros, cuando los músicos salen a otro país y van ganando reconocimiento las personas de otros países voltean a ver a su país de origen, cuando un grupo de artistas de una misma ciudad se posicionan en otro país o cultura, su ciudad de origen se posiciona como capital de la creatividad y como referencia para otras ciudades que buscan ser culturalmente productivas, lo cual atrae visitantes y con turistas viene el dinero, a su vez se crean ambientes artísticos y la rentabilidad de la música se vuelve tangible y se permite una definición cultural lo que evidentemente puede traer beneficios sociales y económicos, tanto para los músicos, como para los que trabajen en esa industria y ¿por qué no? hasta para ti. En pocas palabras se desarrolla sustentabilidad… ¿Ahora crees que es buena idea gastar un poco de dinero en comprar música independiente?
OMG I WAS LOOKING FOR THIS FOR AGESSSSSSSSS
Woah
So cool
(Source: applecocaine, via thecomplexofthesun)
(Source: r-earrange, via robotsex)
(Source: make-freedom, via roobeerth)
(Source: banfred, via distance-e)